Cuando hablo con vosotros, muchos de vuestros problemas los veo en mi profesión. Y, cuando miro a otros oficios, pasa algo parecido: el trabajo se ha vuelto más complejo, más expuesto y difícil de valorar con una mirada corta.
Un buen momento es cuando el taller calcula su precio de mano de obra o, simplemente, cuando decide pensar en ello. Las siguientes líneas son, humildemente, lo que me viene a la cabeza al escuchar vuestras experiencias. Deseo que sea útil.










